Un contrato freelance protege tanto a ti como a tus clientes. Seas diseñador, redactor, desarrollador o consultor, un buen contrato evita malentendidos, el alcance descontrolado y los impagos. Esta plantilla cubre lo esencial para un freelancer.
Aviso: Esta plantilla es material informativo de referencia. No constituye asesoría legal. Adáptala a tu jurisdicción y consulta a un abogado en proyectos de alto valor.
¿Qué es un contrato freelance?
Es un acuerdo vinculante entre un freelancer (profesional independiente) y su cliente. A diferencia de un contrato laboral, se basa en un proyecto: define el trabajo a entregar, la retribución y el plazo de ejecución.
Piensa en él como tu póliza de seguro profesional: protege tus ingresos y fija expectativas claras para todos.
Cláusulas clave a incluir
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Alcance del proyecto y entregables — La base del contrato. Lista cada entregable con precisión: «3 artículos de 1.500 palabras» es mejor que «creación de contenido».
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Plazos e hitos — Fechas realistas por fase. Incluye margen y define qué ocurre si el cliente retrasa el feedback.
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Calendario de pagos — Tarifas, método y vencimientos. Los pagos por hitos (p. ej. 50 % al inicio, 50 % a la entrega) reducen el riesgo.
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Política de revisiones — Número de revisiones incluidas (2–3 es habitual) y tarifa horaria de las extras. Distingue revisión de cambio de alcance.
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Kill fee — Si el cliente cancela a mitad de proyecto, mereces compensación. Un kill fee típico es el 25–50 % del valor restante.
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Cesión de PI — Indica cuándo la propiedad intelectual pasa al cliente (normalmente tras el pago final). Hasta entonces, tú conservas la titularidad.
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Confidencialidad — Protege la información sensible del cliente y, si procede, tu derecho a mostrar el trabajo en el portfolio (con permiso).
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Limitación de responsabilidad — Limita tu responsabilidad al valor total del proyecto. No deberías responder por pérdidas superiores a lo cobrado.
Cómo personalizar esta plantilla
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Sé específico con los entregables — «Diseño de logo» es vago. «Logo principal en SVG y PNG, versiones horizontal y apilada, más paleta de marca» es exigible.
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Fija la política de revisiones — Esta sola cláusula evita bucles infinitos de cambios. Sé firme pero justo.
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Incluye derechos de portfolio — Añade permiso para mostrar el trabajo en tu portfolio tras el lanzamiento.
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Define tarifas urgentes — Si el cliente necesita plazos más cortos, fija un recargo (típicamente 25–50 %).
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Revisión legal — En proyectos de alto valor (p. ej. 5.000 €+), haz revisar el contrato por un abogado. Es una inversión pequeña frente a una protección seria.
Cómo enviarlo a firma electrónica con WPsigner
- Sube — Arrastra este contrato a tu panel de WPsigner
- Añade campos — Firma, fecha y acuse del alcance
- Envía — Comparte un enlace seguro de firma con tu cliente por email
- Sigue el estado — Ve cuándo abre y firma el contrato
- Archiva — Los contratos firmados se guardan con pistas de auditoría a prueba de manipulación